viernes, 18 de diciembre de 2009

LA CABRA MECÁNICA

Solo y flaco como un perro tirao
hago recuento de las horas perdidas
a las que añadiré el rencor que he guardao
para pasarte la factura
uno de estos días.

Deudas de juego que fingiste a mi lao,
que acumulaste en el cajón
de mi desidia.
Muevo la coctelera al son del tumbao,
voy a tomarme la venganza bien fría.

Me has dejado el corazón casi más tieso
que el de un pobre parvulito castigado sin recreo.
Tengo un nuevo pasatiempo
que jugarás tan sólo una vez.

He matado tu amor
con el hueso del jamón
y el cuchillo de cocina.
Los dos duros que por mí diste una vez
no me llegan ni para alcohol,
ni para merca, ni pa pipas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario